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La novela de Manuel Pereira 'viaja' en las manos de Yoani Sánchez (Especial).
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CIUDAD DE MÉXICO (CNNMéxico) — La bloguera
cubana Yoani Sánchez no salió sola de Cuba. Según informó a través de su cuenta
de Twitter, la acompaña Un viejo viaje (Textofilia. Ciudad de México, 2012), libro del
escritor y periodista cubano Manuel Pereira.
La autora del blog Generación Y compartió una
foto de la portada del libro y usó en algunos de sus tuits sobre el viaje,
que inició este fin de semana, el hashtag #MiViejoViaje, en alusión a la novela
de su compatriota.
El protagonista de la novela es Lucio Gaitán, un cubano que ha
tenido la posibilidad de salir de su país en varias ocasiones. Al inicio de la
historia, está en el aeropuerto de Barajas, en Madrid, con el dilema de
regresar a su país o quedarse en España y renunciar a la posibilidad de volver.
“Yoani puede tener todavía algunas razones para regresar a Cuba.
Deja atrás a su hijo, Teo; a su esposo, Reinaldo Escobar y a su mamá. Tiene
motivos para volver pero la tentación de quedarse en el capitalismo, en las
ciudades llenas de luz, agua, Internet, puede hacerla titubear”, dice Manuel
Pereira a CNNMéxico desde su casa en la Ciudad de México.
“En mi novela Lucio Gaitán está en una encrucijada. En ese momento
tiene dos opciones: regresar a Cuba o quedarse en España. Tiene enfrente un
camino bifurcado, una 'Y'. El dilema de Yoani se resume también en la letra Y,
la misma que le da nombre a su blog”.
Yoani explica en su blog que la inicial de su nombre es la que le
dio origen al nombreGeneración Y, pero además está dedicado a todos
aquellos cubanos cuyo nombre también inicia con la “i griega” y que hayan
nacido en las décadas de 1970 y 80.
El primer encuentro
Manuel y Yoani se conocen desde hace más de 10 años, pero no en
persona. Todo ha sido a través de correos electrónicos y llamadas telefónicas.
El esposo de Yoani, Reinaldo Escobar, es amigo de Manuel desde la
juventud. A mediados de la década de 1990, Reinaldo le contó a través de una
carta que había conocido a una mujer, estudiante de filología, con la que ahora
se encontraba saliendo. Ahí fue la primera vez que Manuel leyó el nombre Yoani.
A Yoani y a Manuel los separa además de la distancia geográfica,
unos 30 años de diferencia. Provienen de generaciones completamente distintas.
“Yo no conozco a ningún cubano o cubana de su edad. Todos mis
amigos ya son viejos, yo me voy a morir entre viejos. Por eso me interesa su
generación, porque son el futuro de Cuba, es casi como conocer a alguien del
futuro”.
Manuel no tiene nada preparado para su encuentro con Yoani cuando
ella visite México en marzo próximo. Dice que la abrazará y espera que ese
abrazo llegue hasta Cuba para su amigo Reinaldo, que no ve desde 1991.
Lectura de aeropuertos
“Un viejo viaje es para leerse en el avión,
el aeropuerto. Es un libro de viajes”, remarca Manuel. “Para mi es un honor que
sea el libro que está leyendo, o quizá releyendo. Como ella está haciendo también
un viaje que le han negado muchas veces, pues es también su viejo viaje”.
A Manuel Pereira le gustaba leer en los aviones cuando era joven,
porque son "tiempo muerto". El autor hace referencia al poeta José
Lezama Lima, su maestro, quien decía que viajar en avión no es viajar, porque
el avión es una especie de castigo en un espacio tan reducido.
Yoani Sánchez, que ha recibido varios reconocimientos
internacionales sin que pudiera salir de la isla a recibirlos, apenas comienza
un periplo de 80 días en los que planea visitar Europa, México, Perú y Estados
Unidos, además de Brasil, en donde está ahora.
En cambio, Manuel Pereira ya está cansado de viajar. Tampoco tiene
en mente qué libro leería la próxima vez que pise un avión. “Leí de todo en los
aviones, desde Platón hasta la Biblia. Ahora ya no me interesa viajar, conozco
muchos lugares y el mundo ya está dentro de mi. Eso es el viejo viaje”.
(*) Noticia y entrevista de CNN México. Tomada de su portal en internet: http://mexico.cnn.com/entretenimiento/2013/02/19/yoani-sanchez-lee-durante-su-viaje-una-novela-sobre-el-exilio. Nosotros hemos agregado la fotografía del tweet de Yoani Sánchez.
Es un excelente libro. Lo leí el año pasado y viene muy acorde con el viaje de Yoani.
ResponderEliminarSaludos!
Efectivamente el libro de Manuel Pereira es excelente, y es una suerte que Yoani lo haya escogido para leerlo o releerlo en su viaje, ya que se identifican con muchos detalles contenidos en la novela. Felicidades a ambos por ser personas tan valiosas para Cuba dentro y fuera de ella.
ResponderEliminarQué orgullo querido Manuel, me siento una pequeña parte de ese "Viejo Viaje", gracias por eso. Besos muchos!!!
ResponderEliminarHace años sigo los escritos de Yoani y así me entero de nuestra triste Isla. Me da mucho gusto que sea tu amiga y sobre todo que pronto se encuentren para conocerse personalmente. Pero lo mejor de todo fue saber que un hilo fuerte nos conecta a todos: la lectura de Un Viejo Viaje. Te mando un beso desde la Ciudad Condal.
ResponderEliminarMary Alberu
Qué mejor compañía para un viaje que enriquecerse con las vicisitudes del profesor Pereira a través de su personaje Lucio Gaitán.
ResponderEliminarSaludos,
Sara Jiménez
UN VIEJO VIAJE
ResponderEliminarCatalogarla como una de las novelas de la memoria es una representación justa para un libro escrito por un prófugo del socialismo, un sobreviviente de la dictadura homogénea cubana o un eterno turista en países capitalistas, dependiendo el punto de vista de la persona. La historia centrada en el personaje llamado Lucio Gaitán no es otra más que el pasado del mismísimo Manuel Pereira.
Para quienes tenemos la dicha de conocerlo y de entender sus orígenes y su vida, podemos darnos cuenta que a lo largo de la obra que el personaje y el autor se funden por momentos en una misma voz, dando pie a una historia verídica y con poca ficción aunque eso no quiera decir que pierda valor literario sino por lo contrario, que la realza a niveles ejemplares.
El humor es admirable como si bebiera ron cubano directamente de la botella, pidiendo más con cada trago, para después pasar a una cruda moral pues lo que consideraba jocoso se convirtió en pena ajena al imaginármelo en el momento que ocurrió el incidente.
El mensaje es fuerte y claro. El autor sigue atrapado en una batalla contra un sistema económico que estaba condenado al fracaso desde que se ideó. La historia lo ha demostrado pero el mundo sigue sin comprender los peligros de la homogenización del hombre en la búsqueda por construir un mundo ideal. Una guerra que acabó a finales del siglo XX y que aún perdura en frentes esparcidos por distintas partes del globo. Un Viejo Viaje es el grito de ayuda de un país olvidado y que poco a poco se ha quedado rezagado en un mundo conflictivo e imperfecto. Un Viejo Viaje es un libro autobiográfico; un Viejo Viaje es una travesía por distintos países en búsqueda del sueño de la libertad.
La prosa es clara, pulida y precisa. Manuel usa sus recursos para escribir una novela apta para un público exigente. Sus armas literarias son prueba concisa de años de trabajo como escritor, traductor, maestro, lector y muchas más otras profesiones. Para disfrutar al máximo este viaje con el peregrino postrado en la sala de espera del aeropuerto de Barajas, el lector debe estar preparado para la metralla cultural a la que será expuesto en cada capítulo, de lo contrario dejará pasar una gran cantidad de ideas y puntos que el autor trata de exponer para darse a entender.
Quiero concluir con un juicio arriesgado. A falta de más lecturas completas de las obras de Manuel Pereira (en el caso concreto de novelas) diría que el autor se ha estancado en el pasado, no presta su voz en temas de otros países. Sus obras desnudan a Cuba sin pudor ni paciencia, lo cual celebro, sin embargo el mundo necesita más voces como la suya, palabras de un escritor que ha recorrido el orbe por muchos años y que conoce los males de otras naciones. Si Manuel Pereira sigue escribiendo novelas ¿debemos esperar otra historia inaudita sobre Cuba o irá más allá y revelará los verdaderos colores de las patrias que lo han acogido? Un Viejo Viaje es un libro grandioso y lo único que puedo esperar es que la siguiente obra del autor tenga el mismo nivel literario o uno mejor, lo cual sí es posible para un escritor que aún tiene mucha tinta en su pluma y en su sangre.